La Ley de Cambio Climático y Transición Energética de España entró en vigor en mayo de 2021 con el objetivo de impulsar la transición hacia una economía más sostenible y reducir el impacto ambiental de las actividades humanas.
Esta ley establece una serie de medidas para fomentar el uso de energías renovables, mejorar la eficiencia energética, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover la economía circular.
En este artículo analizamos en detalle qué dice la ley, cómo afecta a las empresas y qué acciones pueden emprender para cumplirla.
Qué establece la ley
El objetivo de esta ley es afrontar los retos del cambio climático y de la transición hacia una energía limpia y renovable en España. Si quieres leer el texto completo, puedes consultarlo en el BOE (Ley 7/2021, de 20 de mayo).
Objetivos que la ley persigue para 2030
- Una reducción de al menos el 23 % de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los niveles de 1990.
- Una penetración de al menos el 42 % de energías renovables en el consumo de energía final.
- Que al menos el 74 % de la generación eléctrica del sistema proceda de fuentes renovables.
- Una disminución de al menos el 39,5 % del consumo de energía primaria respecto a la línea de base según la normativa comunitaria.
La ley sienta las bases para alcanzar sus objetivos y cumplir los compromisos adquiridos a través de la planificación estratégica, que a escala nacional se materializa en primer lugar en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), una herramienta que servirá para integrar los objetivos y las contribuciones cuantitativas que deben alcanzar todos los sectores económicos en distintos ámbitos, así como las políticas y medidas que se adoptarán para lograrlos.
El primero de estos planes abarca el periodo 2021-2030 y dibuja un horizonte ambicioso, que incluye los objetivos recogidos en el artículo 3 de la ley.
El segundo gran instrumento de acción climática previsto es la Estrategia de Descarbonización a 2050, que establecerá una senda de reducción de emisiones y de aumento de las absorciones por sumideros en todos los sectores económicos, con un horizonte a largo plazo. Esta estrategia se revisará cada cinco años y será esencial para el cumplimiento de los objetivos fijados por la Unión Europea.
Asimismo, se prevé la aprobación de (i) Planes Nacionales de Adaptación al Cambio Climático, orientados a mitigar y prever los riesgos derivados del cambio climático; y (ii) Estrategias y Convenios de Transición Justa, con el fin de garantizar la igualdad y la solidaridad entre territorios y personas.
Qué empresas afecta la ley y cuáles son sus principales objetivos
Podemos resumir los principales objetivos de la ley en diez y lo que significan para las empresas y la ciudadanía de España.
Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero
Objetivo: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al menos un 23 % en 2030 respecto a los niveles de 1990.
Acción a emprender: evaluar y aplicar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de tu empresa.
Energías renovables
Objetivo: lograr que el 42 % del consumo total de energía proceda de fuentes renovables en 2030.
Acción a emprender: evaluar la viabilidad de incorporar fuentes de energía renovable a las operaciones de tu empresa.
Eficiencia energética
Objetivo: la ley fija una meta de mejora de la eficiencia energética del 39,5 % en 2030.
Acción a emprender: realizar una auditoría energética para identificar áreas de mejora y aplicar medidas de ahorro de energía.
Precio del carbono
Objetivo: establece un mecanismo de precio del carbono para los sectores no cubiertos por el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (RCDE UE).
Acción a emprender: seguir la evolución del mecanismo de precio del carbono y prepararse para su posible impacto en tu empresa.
Transición justa
Objetivo: la ley busca garantizar una transición justa hacia una economía baja en carbono, minimizando el impacto negativo sobre el empleo y fomentando el diálogo social.
Acción a emprender: participar en el diálogo social y apoyar iniciativas que promuevan una transición justa en tu sector.
Adaptación al cambio climático
Objetivo: exige a las administraciones públicas desarrollar y aplicar planes de adaptación para reducir los riesgos y las vulnerabilidades climáticas.
Acción a emprender: evaluar el posible impacto del cambio climático en tu empresa y elaborar un plan de adaptación.
Gobernanza climática
Objetivo: crea la Comisión de Coordinación de Políticas de Cambio Climático y el Consejo Nacional del Clima para supervisar las políticas climáticas.
Acción a emprender: mantenerse al día de las novedades normativas y colaborar con las autoridades y los grupos de interés pertinentes para garantizar el cumplimiento.
Planificación climática y energética
Objetivo: desarrollar Planes Nacionales Integrados de Energía y Clima (PNIEC) con horizontes decenales.
Acción a emprender: seguir el desarrollo del PNIEC y alinear las estrategias de tu empresa con los objetivos nacionales.
Movilidad sostenible
Objetivo: avanzar hacia una movilidad sostenible, incluida la implantación de infraestructura de recarga para vehículos eléctricos.
Acción a emprender: evaluar la viabilidad de integrar soluciones de movilidad sostenible en las operaciones de tu empresa.
Liderazgo del sector público
Objetivo: exige a las administraciones públicas dar ejemplo, aplicando medidas de eficiencia energética y adquiriendo vehículos limpios y de bajas emisiones.
Acción a emprender: si formas parte del sector público o trabajas con entidades públicas, asegúrate de que tu organización cumple estos requisitos.
Qué consecuencias tiene incumplir la ley
Las empresas que no cumplan lo dispuesto en la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética, pueden enfrentarse a varias consecuencias, como las siguientes.
Multas
Las empresas que incumplan pueden ser sancionadas con multas, según la gravedad de la infracción. La ley establece una escala de sanciones, que incluye infracciones leves, graves y muy graves, con sus correspondientes penalizaciones. Las multas pueden ir desde unos pocos miles de euros en las infracciones leves hasta millones de euros en las muy graves.
Pérdida de subvenciones o de financiación pública
Las empresas que incumplan la ley pueden arriesgarse a perder el acceso a subvenciones, ayudas u otros programas de financiación pública diseñados para promover la sostenibilidad y la acción climática.
Daño reputacional
Las empresas que incumplan podrían sufrir un daño reputacional, que podría traducirse en una pérdida de confianza de los consumidores y en posibles efectos negativos sobre el valor de mercado de la organización o su cotización.
Acciones legales
Las empresas que incumplan la ley también pueden enfrentarse a acciones legales, como demandas o actuaciones de cumplimiento por parte de las autoridades competentes, con los consiguientes costes legales adicionales, posibles indemnizaciones o medidas cautelares.
Restricciones operativas
En ciertos casos, las empresas que incumplan pueden quedar sujetas a restricciones operativas, como la suspensión temporal o definitiva de permisos o licencias, lo que podría afectar de forma significativa a su actividad.
Mayor escrutinio regulatorio
El incumplimiento de la ley puede conllevar un mayor escrutinio y supervisión regulatoria, con una carga administrativa adicional y la necesidad de informar e inspeccionar con más frecuencia.
Para evitar estas consecuencias, es importante que las empresas se familiaricen con los requisitos de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, evalúen su situación actual de cumplimiento y adopten las medidas adecuadas para alinearse con lo dispuesto en la ley.
Conclusión: una oportunidad para las empresas
La Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética, representa un hito importante en los esfuerzos de España por combatir el cambio climático y avanzar hacia una economía más sostenible y baja en carbono. Esta innovadora legislación ofrece a las empresas una oportunidad única para adaptarse de forma proactiva al nuevo panorama regulatorio y adoptar principios de gestión ambiental.
Al alinearse con los objetivos de la ley, las empresas no solo pueden asegurar el cumplimiento, sino también obtener múltiples beneficios, como una mayor eficiencia energética, menores costes operativos y acceso a nuevos mercados impulsados por la creciente demanda de productos y servicios sostenibles. Además, las empresas que demuestran un firme compromiso con la responsabilidad ambiental tienen más probabilidades de mejorar la reputación de su marca, atraer a clientes concienciados con el medio ambiente y fomentar el orgullo de pertenencia de sus empleados.
Adoptar la Ley de Cambio Climático y Transición Energética es una decisión estratégica que puede situar a las empresas a la vanguardia de la economía verde y favorecer la innovación y la competitividad a largo plazo. Si aprovechan las oportunidades que ofrece esta legislación, las empresas pueden convertir los retos del cambio climático en un catalizador de crecimiento, resiliencia y éxito duradero.
Cómo te ayuda Dcycle a cumplir la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética
Dcycle es una herramienta esencial para las empresas que quieren cumplir los objetivos de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Gracias a su sistema de seguimiento y medición de la huella de carbono, las empresas pueden evaluar y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Además, Dcycle permite evaluar la viabilidad de implantar fuentes de energía renovable en las operaciones de la empresa, lo que puede contribuir al objetivo de la ley de alcanzar un 42 % de consumo de energía renovable en España en 2030.