La huella de carbono corporativa reúne las emisiones de gases de efecto invernadero de una organización en un periodo definido. Para calcularla con rigor hay que decidir qué sociedades y centros se incluyen, ordenar las fuentes en los alcances 1, 2 y 3, seleccionar factores de emisión adecuados y conservar la evidencia de cada dato. El resultado sirve para localizar consumos, priorizar reducciones y responder a solicitudes de clientes, inversores o verificadores.
En España, algunas organizaciones también deben calcular y publicar su huella y un plan de reducción conforme al Real Decreto 214/2025. La obligación depende del tipo de entidad y del marco de información no financiera aplicable. La inscripción en el registro del MITECO tiene reglas distintas, y la verificación externa depende del uso que se dé al inventario. Por eso conviene separar el cálculo, la publicación, el registro y la auditoría antes de organizar el trabajo.
Esta guía explica los tres alcances del GHG Protocol, los datos que requiere cada uno, el marco español y europeo vigente en octubre de 2026 y un proceso práctico para dejar el inventario listo para revisión. El foco está en convertir facturas, consumos y datos de proveedores en información ambiental reutilizable para gestión y divulgación, sin confundir un cálculo interno con un inventario verificado.
Qué mide la huella de carbono corporativa
La huella de organización expresa las emisiones de gases de efecto invernadero, normalmente en toneladas de CO₂ equivalente, asociadas a sus actividades durante un periodo de referencia. No es lo mismo que la huella de un producto individual: el inventario corporativo consolida entidades, instalaciones y operaciones bajo límites previamente definidos. La definición de huella es un punto de partida, pero un número total sin límites ni metodología documentados dice poco sobre dónde actuar.
Antes de sumar consumos, la empresa debe fijar el enfoque de consolidación, por ejemplo control operacional o participación en el capital, e identificar filiales, activos arrendados y centros incluidos. Después establece el año inventariado, el año base para comparar reducciones, los gases cubiertos y los criterios para recalcular la serie cuando cambian de forma significativa la estructura o el método. La ISO 14064-1 ofrece otro marco reconocido para organizar y comunicar este inventario.
Una matriz de límites evita un error frecuente: comparar un año con 12 centros frente a otro con 15 sin explicar las adquisiciones. También permite asignar responsables a datos dispersos entre operaciones, compras, finanzas y sostenibilidad. Conviene conservar la versión aprobada de la matriz junto a cada inventario anual, no solo la hoja final de emisiones.
Alcances 1, 2 y 3 de la huella de carbono corporativa
Los tres alcances separan emisiones directas, energía adquirida y otras emisiones de la cadena de valor. Son categorías contables de una organización, no niveles de gravedad. Una fuente puede ser alcance 1 para una empresa y alcance 3 para su cliente; eso no significa que ambas deban eliminarla de sus respectivos inventarios.
| Alcance | Qué incluye | Datos de partida habituales | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| 1 | Emisiones de fuentes propias o controladas | Litros de combustible, kWh de gas, fugas de refrigerante, datos de proceso | Combustión de la flota propia |
| 2 | Emisiones de la generación de energía adquirida y consumida | Facturas eléctricas, kWh, contratos y atributos energéticos | Electricidad de una fábrica |
| 3 | Otras emisiones indirectas de la cadena de valor | Compras, transporte contratado, viajes, uso y fin de vida de productos | Fabricación de materiales comprados |
1. Alcance 1 de emisiones directas
Incluye combustión estacionaria en calderas u hornos, combustión móvil de vehículos bajo control de la organización, determinadas emisiones de procesos y fugas de gases refrigerantes. Si una empresa opera 50 camiones propios, los litros consumidos por esos vehículos pertenecen normalmente al alcance 1. Si contrata el servicio a un transportista independiente, la clasificación cambia y debe analizarse dentro del alcance 3. La diferencia depende del límite organizativo, no de quién recibe la factura.
Los datos suelen estar en tarjetas de carburante, lecturas de depósitos, facturas de gas, partes de mantenimiento y registros de reposición de refrigerante. Una flota logística puede controlar litros por vehículo y ruta; una planta de manufactura necesita además distinguir combustibles de proceso, equipos térmicos y posibles emisiones fugitivas. La recomendación práctica es reconciliar esos registros con el inventario de activos y explicar cualquier centro sin datos completos.
La fórmula básica es actividad por factor de emisión, con unidades compatibles. Si el dato de actividad está en litros y el factor en kg CO₂e por litro, el producto se divide entre 1.000 para obtener toneladas. El factor debe corresponder al combustible, al año del inventario y a la fuente aplicable; no es correcto introducir un factor de turismo diésel para una flota de camiones sin revisar su categoría.
2. Alcance 2 de energía adquirida
El alcance 2 recoge las emisiones ligadas a la generación de electricidad, vapor, calefacción o refrigeración adquiridos y consumidos. Para una fábrica que usa dos millones de kWh, la evidencia inicial incluye los consumos por suministro, periodos, centros y comercializadoras. Las facturas y lecturas deben cubrir el periodo de 12 meses sin sumar dos veces un CUPS o dejar meses vacíos. La carga desde Datadis puede ayudar a contrastar consumos eléctricos con registros internos cuando se dispone de acceso autorizado.
La guía del GHG Protocol distingue el método location-based, basado en la intensidad de la red pertinente, del market-based, que refleja instrumentos contractuales admisibles cuando existen. En mercados donde corresponde informar de ambos, un contrato renovable no convierte automáticamente todas las emisiones físicas en cero. Hay que verificar certificados, cobertura temporal, titularidad, mercado aplicable y criterios de calidad. El doble reporte eléctrico explica cómo mantener comparables ambos resultados.
Para gestionar el consumo, el dato en kWh sigue siendo útil aunque cambie el factor de la red. Comparar emisiones y kWh por centro permite separar una mejora operativa real de una variación del mix eléctrico. Esto evita atribuir un ahorro energético a una caída de emisiones causada solo por la actualización del factor.
3. Alcance 3 de cadena de valor
El alcance 3 reúne las demás emisiones indirectas aguas arriba y aguas abajo. El estándar de cadena de valor del GHG Protocol ordena estas fuentes en 15 categorías mutuamente excluyentes dentro del inventario de una empresa. No todas tienen la misma importancia en todos los sectores: una entidad financiera puede concentrar su análisis en inversiones, mientras que un fabricante de electrodomésticos debe examinar materiales, distribución y uso de los productos vendidos.
Las ocho primeras categorías corresponden a actividades aguas arriba; las siete restantes, a actividades aguas abajo:
- Bienes y servicios adquiridos.
- Bienes de capital.
- Actividades relacionadas con combustibles y energía que no están en los alcances 1 y 2.
- Transporte y distribución aguas arriba.
- Residuos generados en las operaciones.
- Viajes de negocio.
- Desplazamientos de empleados.
- Activos arrendados aguas arriba.
- Transporte y distribución aguas abajo.
- Procesamiento de productos vendidos.
- Uso de productos vendidos.
- Tratamiento de los productos vendidos al final de su vida útil.
- Activos arrendados aguas abajo.
- Franquicias.
- Inversiones.
Un fabricante puede partir de las cantidades de acero y plástico compradas, la distancia y el modo de transporte, el consumo esperado del producto durante su vida útil y los supuestos de fin de vida. En compras, los datos específicos del proveedor suelen ser más útiles que una media monetaria cuando su calidad y cobertura son suficientes. La integración de proveedores requiere pedir unidades, periodos, límites y método, no solo una cifra de CO₂e sin respaldo.
Las estimaciones secundarias siguen siendo necesarias cuando faltan datos primarios. Conviene marcar qué categorías usan datos físicos, datos monetarios o hipótesis, documentar incertidumbres y mejorar primero las fuentes más relevantes. La huella de un producto puede aportar datos útiles, siempre que sus límites, unidades y año sean compatibles con el inventario corporativo. Las emisiones pueden aparecer en inventarios de varias empresas de la misma cadena; el control crítico es evitar duplicarlas dentro de la misma organización y no sumar inventarios empresariales como si fueran una huella territorial única.
5 pasos para calcular y usar un inventario anual
1. Define límites, periodo y responsables
Aprueba la lista de sociedades, centros y activos, el enfoque de consolidación y los 12 meses que cubre el cálculo. Asigna a cada fuente un responsable de captura y otro de revisión. Registra también las exclusiones con su justificación. Un cambio de control de una instalación o una adquisición puede exigir explicar o recalcular el año base antes de comunicar una reducción.
2. Recoge datos de actividad con su evidencia
Prioriza litros, kWh, toneladas, kilómetros o unidades de producto frente a importes monetarios cuando los datos físicos sean fiables. Vincula cada registro a factura, lectura, contrato, declaración de proveedor o hipótesis documentada. Para proveedores de la cadena de valor, usa solicitudes proporcionadas a la actividad; un cliente exigente necesita entender límites y calidad antes de comparar cifras.
3. Selecciona factores por año, geografía y unidad
La versión del factor debe corresponder al periodo calculado cuando esté disponible. Si el MITECO todavía no ha publicado factores para ese año, el artículo 6.5 del RD 214/2025 prevé utilizar los del último año disponible para el cálculo relacionado con el registro. Deben guardarse la fuente, la versión, la unidad y cualquier conversión. La guía específica de factores MITECO desarrolla cómo elegir el año sin mezclar la fecha de publicación del archivo con el ejercicio inventariado.
4. Calcula, revisa y explica las variaciones
Calcula emisiones por fuente y después consolida por centro, sociedad, alcance y categoría. Revisa unidades antes de multiplicar: kWh por kg CO₂e/kWh da kg CO₂e, que después se convierten a toneladas. Comprueba consumos atípicos, meses faltantes, duplicados, cambios de factor y diferencias respecto al año anterior. Una intensidad, como toneladas por unidad producida, complementa el total absoluto cuando cambia la actividad; las métricas de intensidad requieren dejar claro el denominador.
5. Convierte resultados en decisiones
Ordena las fuentes por emisiones, coste de actividad, margen de actuación y calidad de datos. En una fábrica, un consumo elevado de gas puede llevar a revisar pérdidas térmicas o sustitución de equipos; en una flota, la comparación de litros y rutas puede revelar ineficiencias operativas. Un descenso de CO₂e por cambio del factor eléctrico no equivale necesariamente a ahorro energético o económico. Las metas deben indicar año base, perímetro, alcances incluidos y medidas concretas.
Qué exigen MITECO, CSRD y otros marcos en 2026
No existe una única norma que obligue a todas las empresas a medir los tres alcances, registrarse y obtener verificación. Las obligaciones dependen del sujeto, del periodo, de la actividad y del canal de publicación. El equipo debe revisar primero qué régimen le aplica y luego adaptar el inventario a sus requisitos.
| Marco | A quién o a qué afecta | Qué significa para el inventario |
|---|---|---|
| RD 214/2025 | Empresas sujetas a la obligación de información no financiera indicada en su artículo 11.1 y determinadas entidades estatales del artículo 11.2 | Cálculo anual, plan de reducción y publicación; la inscripción privada es voluntaria y la de las entidades estatales indicadas es anual |
| Información de sostenibilidad y CSRD | Entidades incluidas en el marco aplicable en cada ejercicio | Divulgación y verificación de información relevante conforme a los requisitos vigentes; no sustituye el análisis del perímetro español |
| EU ETS | Instalaciones y operadores sujetos al régimen | Seguimiento y entrega de derechos bajo reglas específicas, no una obligación general sobre todos los alcances corporativos |
| CBAM | Importadores de determinados productos cubiertos | Datos de emisiones incorporadas de esos productos según sus reglas propias, no la huella corporativa completa de cualquier importador |
Real Decreto 214/2025 y registro del MITECO
El nombre correcto es Real Decreto 214/2025, aprobado el 18 de marzo, publicado el 12 de abril de 2025 y vigente desde el 12 de junio de ese año. Su artículo 11 vincula la obligación empresarial a quienes deben incluir información no financiera según el Código de Comercio y la Ley de Sociedades de Capital. No basta con superar aisladamente 250 empleados o un umbral de facturación. La obligación de EINF debe comprobarse con las condiciones de entidad, grupo y periodos aplicables.
La nota aclaratoria del MITECO de diciembre de 2025 indica que, para las empresas de su artículo 11.1, el cálculo anual incluye obligatoriamente los alcances 1 y 2, mientras que el alcance 3 es voluntario a efectos de ese requisito concreto. También exige un plan con objetivo cuantificado y medidas en un horizonte mínimo de cinco años, y la publicación accesible de la información. Si la empresa tuvo que adaptar su huella o su plan al decreto, la nota sitúa esa información en el reporte de 2026 relativo al ejercicio 2025; el plazo se vincula al EINF y al cierre de cuentas, dentro de los seis meses siguientes al cierre. No existe una fecha única de julio válida para todos los ejercicios.
Esto no elimina necesidades de alcance 3 derivadas de otro marco, un contrato o una evaluación de materialidad. Una explicación del decreto permite revisar por separado cálculo, plan, publicación e inscripción. El análisis jurídico de Garrigues recoge las aclaraciones de MITECO sobre las empresas afectadas.
Las entidades administrativas estatales que enumera el artículo 11.2 deben inscribir cada año su huella y plan, con primera inscripción en 2026 para la huella de 2025. Para ellas, el cálculo del año 2028 y siguientes incorpora alcance 3. En cambio, la inscripción de las empresas del artículo 11.1 es voluntaria según el artículo 12.1. El registro puede dar acceso al sello de cálculo, reducción o compensación según los requisitos de cada tramo; el sello no transforma por sí mismo un inventario en cumplimiento de cualquier otra norma. Las ventajas del registro y los requisitos del sello se deben evaluar como decisiones distintas de la obligación de publicar.
Para solicitar la inscripción conviene preparar límites, fuentes, periodo, consumos, factores, plan y documentación de soporte. El artículo 9 determina cuándo se necesita certificado e informe de verificación y cuándo proceden excepciones, por ejemplo para determinados inventarios 1+2 de pymes que usen los factores oficiales pertinentes. No es correcto afirmar que toda inscripción privada exige siempre la misma verificación. Las herramientas MITECO ayudan a calcular, pero la empresa sigue siendo responsable de los datos y de comprobar los requisitos de su caso. AENOR resume los supuestos de verificación para la sección de huellas del registro.
CSRD y divulgación europea
La CSRD y los ESRS tratan la información climática dentro de la divulgación corporativa, con criterios propios de materialidad y verificación. El texto original de este artículo daba por obligadas a todas las grandes empresas desde 2024 y a todas las cotizadas, incluidas pymes, bajo umbrales y calendarios que ya no describen bien la situación. La Directiva (UE) 2026/470 redujo el futuro ámbito de la CSRD a empresas o grupos que superen 1.000 empleados y 450 millones de euros de facturación neta, sujeto a transposición y reglas temporales.
En octubre de 2026, España todavía no ha transpuesto la CSRD, y la Ley 11/2018 sigue siendo el marco español de EINF vigente. Por eso no se debe aplicar el nuevo umbral europeo como si ya hubiera eliminado automáticamente la obligación española de 2026. La actualización jurídica sobre las recomendaciones CNMV-ICAC de octubre de 2026 detalla esta transición. Para cada ejercicio hay que confirmar el régimen español, el alcance de la información climática material y la modalidad de verificación antes de prometer que un único informe cubre todas las exigencias.
ETS, CBAM, taxonomía y financiación
El EU ETS afecta a instalaciones y operadores cubiertos por su normativa, y el CBAM a importaciones incluidas en su alcance sectorial. Ambos requieren datos climáticos específicos, pero no convierten todas las emisiones corporativas de cualquier empresa en una obligación idéntica. La taxonomía y las solicitudes financieras también pueden requerir datos comparables para actividades o inversiones concretas. Una huella completa ayuda a responder, pero una cifra menor de emisiones no garantiza financiación más barata, ayudas ni adjudicaciones públicas. La decisión depende de criterios del financiador o del procedimiento correspondiente.
Cómo Dcycle ayuda a gestionar una huella corporativa verificable
Dcycle es una plataforma de datos ambientales que puede reunir consumos de energía, combustibles, compras, transporte y otros registros que suelen vivir en equipos y sistemas distintos. Para una huella corporativa, el primer valor es mantener identificado el centro, periodo, unidad y responsable de cada dato. Así, operaciones y finanzas pueden revisar la misma actividad que más tarde utilizarán los equipos de sostenibilidad, sin reconstruirla desde cero para cada cuestionario.
La plataforma puede organizar la clasificación de fuentes en alcances y categorías, vincular datos de actividad con factores de emisión y conservar las referencias utilizadas. Eso facilita comparar inventarios anuales y detectar si una variación procede de consumo, perímetro o factor. También permite señalar huecos para solicitar mejor información a proveedores, particularmente en las categorías de alcance 3 donde una cifra agregada sin contexto tiene poca utilidad para decidir.
Para preparar una revisión, Dcycle puede mantener cada dato atribuido a su origen y registrar modificaciones. Su trazabilidad de datos ayuda a reconstruir qué información respaldó una cifra y quién la cambió. La calidad final sigue dependiendo de la evidencia aportada, de la metodología escogida y de los controles de la organización. Un verificador independiente decide qué pruebas necesita y emite su propia conclusión; Dcycle no actúa como auditor.
Una vez calculada la huella, la misma base de datos puede alimentar el plan de reducción, las solicitudes de clientes y los formatos de divulgación que correspondan. Reutilizar información evita volver a pedir facturas o datos de proveedores y puede reducir trabajo administrativo. Las comparaciones por centro, línea de producto o consumo ayudan a priorizar medidas con potencial de ahorro energético y económico, pero ese ahorro debe confirmarse con costes y resultados reales, no inferirse de una disminución de CO₂e.
El equipo puede empezar por fuentes con datos robustos, ampliar después la cadena de valor y mantener visibles las estimaciones pendientes. Antes de publicar o registrar, debe comprobar los límites, el año, los factores y los requisitos legales aplicables. Una plataforma aporta orden y capacidad de análisis; no garantiza cumplimiento ni sustituye la decisión metodológica, jurídica o de verificación.
Consejo: Antes de calcular, aprueba los límites, el periodo, los responsables y la evidencia que debe conservarse para cada fuente.
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Calcular, verificar y asegurar una divulgación son tareas relacionadas, pero distintas. La verificación de un inventario GEI revisa una declaración frente a criterios definidos, por ejemplo ISO 14064-1 y la metodología declarada. La verificación de información de sostenibilidad examina el informe y los requisitos aplicables. Una revisión interna previa no sustituye a un verificador independiente. El proceso de auditoría ayuda a anticipar la documentación solicitada.
Qué examina el verificador
El verificador revisa los límites de la organización, la cobertura de fuentes, las unidades, la selección de factores, los cálculos y el tratamiento de datos ausentes. Puede muestrear facturas, contratos, partes de mantenimiento, datos de proveedores y cambios metodológicos. En alcance 3 también pregunta por categorías excluidas, supuestos de vida útil y calidad de datos secundarios. El alcance concreto del encargo debe quedar acordado antes de empezar; la trazabilidad de evidencias reduce revisiones tardías y versiones contradictorias.
Un expediente útil contiene, para cada fuente, el dato bruto, su propietario, el periodo, la evidencia, el factor y versión, el cálculo, los controles realizados y la explicación de ajustes. Conviene conservar tanto el total como los datos que permiten reproducirlo. Si se cambia un factor o se corrige una factura, el historial debe mostrar qué cambió, quién lo aprobó y qué años de comparación se ven afectados.
Aseguramiento limitado y razonable
El aseguramiento limitado y el razonable ofrecen distintos niveles de trabajo y de seguridad; ninguno significa ausencia absoluta de errores. Una conclusión de aseguramiento limitado suele expresarse de forma negativa, indicando que no se ha detectado nada que haga pensar en una incorrección material con los procedimientos aplicados. El aseguramiento razonable requiere procedimientos más extensos y una conclusión positiva sobre la información en sus aspectos materiales. No debe describirse el nivel limitado como “seguridad razonable”, ni equiparar el razonable a una garantía total.
La exigencia concreta procede del marco de reporte o del esquema de verificación elegido. Para la sección de huellas del MITECO rigen los supuestos del artículo 9 del RD 214/2025; en divulgación corporativa se aplican las reglas de aseguramiento vigentes para el informe. SGS describe la verificación como un servicio independiente, diferente de la preparación interna de datos. La empresa debe comprobar el alcance de acreditación y la competencia del organismo que vaya a contratar, especialmente si necesita reconocimiento para un registro concreto.
Proceso práctico antes de la revisión externa
- Congela el perímetro, el periodo y el criterio de cálculo de la versión que se va a revisar.
- Reconcilia consumos y actividad con facturas, sistemas de operaciones y datos de proveedores.
- Comprueba unidades, factores, duplicados, meses ausentes y cambios frente al año base.
- Organiza una carpeta de evidencias por centro y fuente con responsables identificados.
- Acuerda con el verificador criterios, materialidad, muestras y calendario de consultas.
- Responde a hallazgos, documenta correcciones y conserva el informe o declaración final.
La duración depende del número de centros, la madurez de los controles, las categorías de alcance 3 y el volumen de hallazgos. No existe un plazo universal de dos a cuatro semanas para una empresa mediana. Una prueba interna sobre una muestra de facturas y factores antes de contratar la revisión permite estimar mejor el trabajo pendiente.
5 Errores que debilitan el cálculo del alcance
1. Límites incompletos
Omitir una actividad porque faltan datos puede dejar fuera una fuente relevante de emisiones. Revisa la aplicabilidad de las 15 categorías, documenta las exclusiones y distingue entre una actividad inexistente y una actividad pendiente de estimación. Conserva los criterios utilizados para mantener la coherencia entre ejercicios.
2. Duplicados dentro del inventario
Una compra puede aparecer en dos categorías o incluir etapas ya cubiertas por el factor aplicado. Comprueba los límites de cada cálculo antes de sumar producción, transporte y tratamiento de residuos. Para distinguir las categorías 4 y 9, revisa quién adquiere el servicio logístico; la dirección del envío no basta.
La coincidencia entre el alcance 1 de un proveedor y el alcance 3 de su cliente puede ser normal. El control debe evitar duplicados dentro del inventario de la propia organización.
3. Factores de emisión incompatibles
Aplicar un factor que no corresponde al material, proceso, geografía o unidad puede distorsionar el resultado. Comprueba que el dato de actividad y el factor sean compatibles: toneladas con factores por tonelada, toneladas-kilómetro con factores de transporte y gasto con factores monetarios.
Guarda la fuente, versión, año y límites de cada factor. Justifica cualquier aproximación cuando no exista información suficientemente representativa.
4. Estimaciones sin respaldo
Convertir gasto en emisiones sin indicar moneda, año o método dificulta reproducir el cálculo. También ocurre cuando se estima el uso de productos sin explicar su vida útil, consumo o países de destino.
Documenta las hipótesis, identifica los datos primarios y secundarios y señala las principales incertidumbres. Prioriza la mejora de las estimaciones que más influyen en el resultado o en una decisión.
5. Confundir cambios metodológicos con reducciones reales
Las emisiones pueden bajar por un factor actualizado, una corrección o un cambio de perímetro, aunque la actividad no haya mejorado. Compara los ejercicios con criterios equivalentes y explica por separado los cambios de actividad, datos y metodología.
Relaciona las reducciones con medidas concretas y comprueba los ahorros económicos mediante costes reales. Una disminución de CO₂e no demuestra por sí sola una mejora operativa.
Conclusión
La huella de carbono corporativa es útil cuando representa con claridad qué organización, periodo y fuentes se han medido. Los alcances 1 y 2 suelen apoyarse en consumos propios y energéticos; el alcance 3 exige entender la cadena de valor, seleccionar categorías pertinentes y explicar la calidad de los datos. El mejor primer paso es aprobar límites y responsables, recopilar evidencia física y revisar factores antes de presentar un total.
En España, la siguiente decisión es jurídica y práctica: comprobar si la entidad debe calcular y publicar conforme al RD 214/2025, si le corresponde otro régimen de sostenibilidad y si quiere solicitar una inscripción voluntaria en el MITECO. Verificación y aseguramiento se planifican según el uso del inventario y los supuestos aplicables. Documentar estas decisiones evita plazos ficticios, trabajos duplicados y afirmaciones de cumplimiento que los datos no respaldan.
Dcycle puede ayudar a mantener la información ambiental trazable y reutilizable para el cálculo, las solicitudes externas y el seguimiento del plan. El resultado más valioso no es solo un informe anual, sino una base de actividad y emisiones que permita elegir medidas, comprobar ahorros reales y explicar con confianza qué ha cambiado de un ejercicio a otro.
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Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Qué diferencia hay entre calcular y verificar una huella de carbono?
Calcular consiste en recopilar datos de actividad, aplicar factores y consolidar las emisiones. Verificar implica que un tercero independiente revise la declaración frente a criterios definidos y emita una conclusión dentro del alcance acordado.
¿Qué datos se necesitan para calcular los alcances 1, 2 y 3?
Depende del perímetro y de las categorías relevantes. Suelen incluir combustibles, electricidad, procesos, compras, transporte, viajes, residuos, uso de productos y datos de proveedores, junto con sus periodos, unidades y evidencias.
¿Es obligatorio registrar la huella en el MITECO?
La obligación depende del tipo de entidad y del marco aplicable. Para muchas empresas privadas la inscripción es voluntaria, aunque pueden existir obligaciones de cálculo, publicación o verificación que deben analizarse por separado.
¿Puede una plataforma sustituir al verificador independiente?
No. Una plataforma puede organizar datos, evidencias, factores y cambios para preparar la revisión, pero el verificador independiente determina las pruebas necesarias y emite la conclusión correspondiente.