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Sostenibilidad

Fin del periodo IFRS e inicio del cumplimiento ESG

LE Luis Escamez · · 12 min lectura
Fin del periodo IFRS e inicio del cumplimiento ESG

Photo by Arie Oldman on Unsplash

Con el 17 de septiembre cada vez más cerca, el periodo IFRS está a punto de terminar y eso cambia por completo el mapa para las empresas del Reino Unido. Termina la fase de consulta y empieza lo que de verdad importa: adaptarse a lo que viene.

Hablamos de un cambio de fondo, no de un simple ajuste. El reporte de sostenibilidad deja de ser un “extra deseable” y pasa a formar parte del negocio.

Los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza entran en informes reales, con datos, con requisitos claros y con consecuencias si no se hacen bien.

Cada vez más empresas utilizan la información ESG como palanca estratégica. Para ser más eficientes. Para ganar contratos. Para no perder clientes.

Si no medimos, corremos el riesgo de perder el acceso a mercados y contratos que exigen datos verificables. Por eso la gestión ESG se convierte en una palanca de competitividad.

A continuación explicamos qué aportan las normas IFRS S1 y S2, por qué cambiarán la forma de reportar la sostenibilidad y qué pasos puedes dar ya para no quedarte atrás.

Qué significa que el periodo IFRS esté a punto de terminar

El marco IFRS y su evolución

Las normas IFRS S1 y S2 nacieron con un objetivo claro: situar la sostenibilidad en la misma categoría que la información financiera. No se trata de añadir un apartado bonito al final del informe.

Se trata de explicar cómo afectan los asuntos ESG al negocio, con la misma seriedad con la que hablamos de ingresos o de deuda.

Durante el periodo de consulta, las organizaciones han podido opinar, prepararse y explorar cómo aplicar estas normas. Pero ahora eso termina.

El final de la consulta marca el inicio del proceso definitivo: el Gobierno revisará las respuestas y podrá publicar las versiones finales de las UK SRS. En un primer momento su uso podría ser voluntario y después se decidirán el alcance y la obligatoriedad.

Este cambio no es menor. Supone pasar de la narrativa al dato.

De “lo estamos estudiando” a “esto es lo que hemos hecho, lo que hemos medido y cómo afecta a nuestras decisiones”. Es un cambio de mentalidad que separará a las empresas que lideran de las que solo reaccionan.

Qué implica el fin de este periodo para las organizaciones

Se acabó el margen para improvisar. Si hasta ahora algunas empresas esperaban a ver qué pasaba, a partir de ahora toca actuar. No reportar dejará de ser una opción. Y reportar mal, tampoco.

Lo que viene exige contar con datos sólidos, organizados y reutilizables. No basta con preparar un informe puntual para salir del paso.

Las empresas necesitan una estructura de gestión ESG constante que les permita responder a cualquier solicitud, ya venga de un cliente, un regulador, un auditor o un proveedor.

Las organizaciones que ya miden su impacto ESG parten con ventaja. Las que no, tendrán que ponerse al día rápidamente.

Y eso significa tiempo, recursos y reorganización interna. El momento de decidir si esto iba contigo ya ha pasado.

La conexión entre las IFRS y la gestión ESG

Las IFRS no afectan solo al informe anual. Afectan a cómo recopilamos los datos, cómo los analizamos y cómo los conectamos con el negocio. La gestión ESG se convierte en una función transversal. Ya no vive en el Excel de un equipo de sostenibilidad. Vive en el día a día de la empresa.

Lo que exigen las IFRS es claridad, trazabilidad y enfoque estratégico. No basta con reportar emisiones si no sabes cómo afectan a tus operaciones. No basta con tener objetivos si no explicas qué recursos vas a emplear para alcanzarlos.

Y ahí es donde la gestión ESG cobra sentido. No como un proyecto aislado, sino como una forma de entender el negocio de manera más completa.

Porque si no entiendes tu impacto, no puedes gestionarlo.

Y si no lo gestionas, lo pagarás en costes, reputación o falta de competitividad.

Qué cubren exactamente las normas IFRS S1 y S2

Aunque ambas normas forman parte del mismo marco, cada una tiene un enfoque específico:

La IFRS S1 trata la información general sobre sostenibilidad. Exige a las empresas reportar los principales riesgos y oportunidades ESG que podrían afectar a su desempeño financiero.

Esto incluye cómo se gestionan esos riesgos, qué estrategias existen y cómo se integra la sostenibilidad en la toma de decisiones diaria, con temas como la huella de carbono y la medición de emisiones.

La IFRS S2, por su parte, se dedica en exclusiva a la información relacionada con el clima. Está alineada con el Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con el Clima (TCFD) y pide información detallada sobre emisiones (alcances 1, 2 y 3), uso de energía y planes de transición hacia una economía baja en carbono.

Esto convierte el clima en un eje central del reporte, con la misma importancia que los indicadores financieros.

La combinación de ambas normas garantiza que la sostenibilidad no se trate como una nota al margen, sino como un elemento central de la estrategia corporativa y de la comunicación financiera.

Cómo han influido las IFRS en la estructura de los informes ESG

Antes, cada empresa reportaba como quería. Ahora hay reglas. Las IFRS han definido qué debe incluir un informe ESG para ser útil y comparable. Esto obliga a cambiar la lógica de muchos informes que solo servían para marketing o para cumplir el mínimo exigido.

Lo importante ahora no es contar historias. Es presentar información útil. Con indicadores claros, con metodologías reconocidas y con una conexión directa con la estrategia de negocio.

Esta influencia ya se nota en otras normativas. Las IFRS han marcado el tono: la información ESG debe servir para tomar decisiones financieras. Si no cumple ese criterio, sobra.

Relación con la nueva regulación internacional (CSRD, Taxonomía, ISO, etc.)

Las IFRS no están solas. Están alineadas con otras normas ya vigentes o en camino. Por ejemplo, la CSRD en Europa sigue una lógica muy parecida: datos ESG integrados en los informes financieros. Si quieres profundizar en los conceptos, consulta nuestro glosario de CSRD.

Lo mismo ocurre con la Taxonomía europea, que obliga a explicar en qué medida son sostenibles tus actividades económicas.

Y con estándares como la ISO 14067 o el GHG Protocol, que establecen cómo calcular las emisiones con precisión.

Todo apunta en la misma dirección: unificar criterios. Y eso significa que las empresas ya no pueden preparar un informe distinto para cada grupo de interés.

Necesitan tener toda su información ESG ordenada y lista para adaptarse a cualquier solicitud.

La única forma de hacerlo bien es contar con un sistema que centralice los datos ESG y los traduzca automáticamente a los distintos formatos que exige cada normativa, cada cliente o cada auditor. Cualquier otra cosa supone perder tiempo y margen de maniobra.

5 razones por las que tu empresa debe prepararse para el fin del periodo IFRS

1. Nuevos requisitos de reporte y transparencia

Lo que antes era voluntario se está volviendo obligatorio. El final del periodo IFRS marca el inicio de una etapa en la que los informes ESG dejan de ser un anexo y pasan a formar parte de la información esencial que espera el mercado.

Los requisitos de transparencia siguen creciendo. Se exigen datos claros, trazables y vinculados al negocio. Si no medimos bien, no podemos reportar bien. Y si no reportamos bien, tendremos un problema.

No se trata de preparar más informes. Se trata de tener un control real de la información, de contar con datos ESG que puedas usar cuando y como los necesites.

2. Mayor presión regulatoria y riesgos de incumplimiento

Incumplir ya no es solo un fallo interno. Tiene consecuencias reales. Las nuevas normas dejan poco margen de maniobra. Las sanciones y los bloqueos comerciales ya forman parte del panorama.

Cada vez más sectores están obligados a reportar bajo marcos como las IFRS, la CSRD o la Taxonomía. Y los requisitos no son negociables. O cumples, o te quedas fuera del juego.

No se trata de anticiparse “por si acaso”. Se trata de cumplir para seguir siendo competitivo.

No prepararse supone asumir riesgos innecesarios. Sobre todo porque el mercado se alinea cada vez más con los marcos de finanzas sostenibles, que exigen información ESG estructurada y comparable.

3. Demanda creciente de datos ESG comparables y verificables

El mercado ya no acepta declaraciones. Exige datos. Inversores, clientes y cadenas de suministro piden información ESG verificable, comparable y con una base sólida.

Los informes genéricos ya no sirven. Hay que demostrar cómo medimos y por qué lo que decimos tiene sentido. Porque si no podemos probarlo, no tiene valor.

Para lograrlo necesitamos todos los datos en orden. Sin buscar entre carpetas. Sin depender de hojas de cálculo ni de correos sueltos. Se trata de contar con un sistema robusto que centralice y estructure la información ESG desde el origen.

4. Ventaja competitiva por anticiparse al cambio

Las empresas que se adelantan marcan el ritmo. Mientras unas todavía intentan entender qué son las IFRS, otras ya están creando valor con su gestión ESG.

Cumplir no basta. El reto es usar esta información como palanca de negocio. Para entrar en nuevos mercados, ganar licitaciones, reducir costes y mejorar las operaciones.

Quien se prepara antes opera mejor, responde más rápido y gana más confianza. Y esa ventaja no se improvisa. Se construye desde ahora.

5. Integración de la sostenibilidad como estrategia de negocio

La sostenibilidad ya no es una etiqueta. Es una forma de operar. Las empresas que lo entienden la utilizan para tomar decisiones más inteligentes y más alineadas con las exigencias del entorno.

Medir el impacto no es una tarea administrativa. Es una herramienta estratégica. Permite ver qué funciona, qué no y cómo mejorar de verdad.

Y esto solo se consigue si convertimos los datos ESG en parte del sistema de gestión. No como algo externo, sino como un eje central que atraviesa todas las áreas del negocio. Sin eso, hablar de sostenibilidad es puro ruido.

Los 3 principales retos para las empresas

1. Complejidad en la recopilación de datos ESG

Uno de los mayores retos está en la base: los datos. La mayoría de las empresas no tiene su información ESG centralizada. Cada departamento recopila la suya, en formatos distintos y con criterios diferentes.

Esto hace que todo sea lento, confuso y poco fiable. Y si los datos no son correctos desde el principio, el informe no sirve. Las IFRS exigen trazabilidad, no estimaciones vagas.

Necesitamos una forma clara de recopilar, organizar y conectar toda esa información ESG. Sin ella, no hay manera de cumplir correctamente con ninguna normativa.

2. Falta de procesos internos estandarizados

No se trata solo de tener los datos, sino también de contar con procesos claros para gestionarlos. Muchas empresas siguen dependiendo de iniciativas individuales, sin roles definidos y sin una estructura transversal.

El problema aparece a la hora de reportar. Si cada equipo trabaja por su cuenta, alinear toda esa información se vuelve un caos. Se pierde tiempo, aparecen errores y las decisiones se toman con información deficiente.

Establecer procesos comunes es clave para ganar agilidad. El ESG debe estar dentro del sistema, no como un añadido.

3. Costes de adaptación a las nuevas metodologías

Sí, adaptarse tiene un coste. Medir correctamente, reportar con estándares internacionales, actualizar herramientas… todo eso exige esfuerzo y dinero.

Pero lo caro no es adaptarse. Lo caro es hacerlo mal o llegar tarde. Si no nos preparamos ahora, acabaremos gastando más en corregir errores o en afrontar sanciones.

Pensarlo como una inversión cambia la perspectiva. Las empresas que estructuren ahora su gestión ESG ahorrarán tiempo, recursos y problemas a medio plazo.

Opiniones de expertos sobre el fin del periodo IFRS

La visión de los reguladores y los especialistas ESG

Quienes están detrás de las IFRS lo tienen claro: el objetivo no es solo más información, sino mejor información. Datos conectados con el negocio, útiles para la toma de decisiones y comparables entre empresas.

El mensaje es directo: reportar ESG forma parte del modelo de negocio. No es algo que se pueda externalizar una vez al año. Debe integrarse en cómo operas, en cómo defines los riesgos, las inversiones y los planes de crecimiento.

Qué recomiendan para estar preparado

El consejo más repetido es sencillo: empezar cuanto antes. El tiempo de espera ha terminado. Las empresas que hoy siguen en la fase de “entender de qué va esto” ya llegan tarde.

La clave es contar con una solución que lo reúna todo. Sin herramientas aisladas ni informes sueltos. Necesitamos un sistema que dé control total sobre la información ESG y la prepare para lo que se exija: CSRD, SBTi, Taxonomía, ISO o cualquier otra demanda.

No hay atajos. Hace falta estructura, datos y una estrategia clara. Eso es lo que marcará la diferencia entre cumplir y quedarse fuera.

Cómo puede ayudar la tecnología en este nuevo escenario

Digitalización y automatización de los informes

Ya no tiene sentido elaborar informes a mano ni trabajar con datos repartidos en miles de archivos. Las exigencias actuales piden agilidad, precisión y trazabilidad, y eso solo se consigue con tecnología.

Automatizar los informes no es solo ahorrar tiempo. Es la única forma de tener un control real sobre la información ESG. Porque cuando los datos están centralizados, puedes usarlos cuando y como los necesites.

La tecnología permite conectar directamente los datos ESG con los marcos regulatorios. No hace falta rehacer los informes cada vez que cambia la normativa. Si cuentas con el sistema adecuado, te adaptas sin fricciones.

Plataformas que facilitan integrar los datos ESG en múltiples marcos regulatorios

Las empresas no necesitan una solución para cada normativa. Necesitan una solución para todas. Una que sirva para el EINF, la CSRD, SBTi, la Taxonomía, las ISO o lo que venga después.

Lo que marca la diferencia es cómo se estructura la información. Si los datos ESG están organizados desde el origen, puedes exportarlos y adaptarlos a cualquier estándar sin rehacerlo todo.

En Dcycle hacemos exactamente eso. No somos auditores ni consultores. Somos una solución ESG para empresas. Recopilamos todos tus datos, los mantenemos actualizados y los transformamos en el formato requerido, sin complicaciones.

Y no se trata solo de cumplir. Se trata de usar esa información como parte de tu negocio. Para mejorar las decisiones, evitar riesgos y ganar ventaja.

3 recomendaciones clave para tu empresa

1. Establece un sistema sólido de recopilación de datos

El primer paso es tener los datos. Pero no de cualquier manera. Deben ser fiables, completos y estar organizados desde el principio. Porque si falla ahí, falla todo lo que viene después.

Un buen sistema evita errores, reduce las tareas manuales y da visibilidad real. No basta con tener la información si no puedes acceder a ella rápidamente, compartirla o adaptarla a distintos requisitos.

2. Usa herramientas digitales para garantizar eficiencia y cumplimiento

Hacerlo a mano ya no es viable. Las herramientas digitales no son opcionales: forman parte de cómo debe operar una empresa para seguir siendo competitiva.

No se trata solo de cumplir con la normativa. Se trata de poder responder cuando un cliente pide datos, cuando llega una auditoría o cuando entra en vigor una nueva regulación.

Si ya cuentas con una herramienta que resuelve todo esto, estás preparado. Si no, cada nueva exigencia se convierte en un problema.

3. Considera la sostenibilidad como palanca estratégica, no solo como obligación regulatoria

La sostenibilidad no es un proyecto de cumplimiento. Es una palanca para mejorar las operaciones, entrar en nuevos mercados, acceder a financiación o ganar contratos.

Las empresas que solo la ven como una carga pierden la oportunidad. Las que entienden su valor estratégico están construyendo ventajas que otros no podrán copiar con rapidez.

Y eso empieza por medir bien, gestionar con datos y reportar con propósito. La tecnología, bien utilizada, es lo que hace posible todo esto sin caer en el caos.

Dcycle como solución ESG integral

Cómo simplifica Dcycle la recopilación y gestión de datos ESG

Dcycle no es una consultora ni una firma de auditoría. Somos una solución ESG pensada para empresas que quieren dejar de perder tiempo gestionando datos dispersos y empezar a tomar decisiones basadas en información real.

Reunimos toda tu información ESG en un único sistema. Da igual que provenga de distintos equipos, de proveedores o de fuentes externas.

Lo que antes era un lío de hojas de cálculo, correos y carpetas se convierte en una estructura organizada.

Y no solo la recopilamos, la conectamos. Te ayudamos a tener visibilidad sobre todo lo que ocurre en tu empresa, desde las emisiones hasta los asuntos sociales o de gobernanza. Todo en tiempo real, sin malabarismos.

Adaptación automática a distintos casos de uso (EINF, CSRD, SBTi, ISO, Taxonomía, etc.)

Una de las claves de Dcycle es la flexibilidad. No estamos diseñados para una normativa concreta. Estamos preparados para todos los casos de uso ESG que tu empresa necesite abordar.

EINF, SBTi, CSRD, Taxonomía europea, ISO… da igual lo que venga. Si tus datos están bien estructurados desde el principio, puedes generar cualquier informe sin rehacerlo todo cada vez.

El valor está en la capacidad de adaptarse al contexto. Hoy puede ser un requisito europeo, mañana una auditoría interna o una petición de un cliente.

Con Dcycle puedes centralizar y estructurar tus datos ESG para adaptar los informes a marcos como la CSRD, SBTi o las UK SRS, lo que reduce el esfuerzo de adaptación cuando cambian los requisitos.

Ventajas competitivas de centralizar la información en una sola plataforma

Centralizar tu información ESG no es solo una cuestión técnica. Es una decisión estratégica. Cuando todos los datos están en un mismo lugar, ganas control, agilidad y capacidad de reacción.

Ya no dependes de procesos manuales ni de personas concretas para entender qué está pasando. Puedes ver, comparar, medir y actuar desde una única plataforma.

Eso te permite responder más rápido a lo que exige el mercado o la regulación.

Y, sobre todo, te da una ventaja real frente a quienes siguen improvisando. En un contexto en el que la sostenibilidad está directamente ligada a la competitividad, contar con una solución como Dcycle te sitúa un paso por delante. Si quieres verlo en acción, solicita una demo.

Preguntas frecuentes (FAQs)

Qué significa exactamente que el periodo IFRS esté a punto de terminar

Significa que termina la fase de consulta pública y comienza la etapa de aplicación real. Las IFRS S1 y S2 dejan de ser borradores opcionales. A partir del 17 de septiembre pasan a ser una referencia para los estándares del Reino Unido.

Las empresas tendrán que reportar sus riesgos y oportunidades ESG de forma estructurada. Y no solo con buenas intenciones, sino con datos concretos y comparables.

Cómo afectará este cambio a los informes de sostenibilidad de mi empresa

Exigirá más claridad, más detalle y más coherencia con la parte financiera. Ya no bastará con publicar un informe genérico o un conjunto de indicadores sueltos.

Se pedirá información alineada con los marcos que ya están en marcha y con un enfoque que conecte directamente con la estrategia de negocio.

Las empresas que no tengan ahora bien gestionados sus datos ESG tendrán problemas para cumplir.

Es obligatorio adaptarse a nuevas normativas internacionales como la CSRD o la Taxonomía

Depende del sector, del tamaño y de la ubicación de tu empresa, pero la tendencia es clara: se exigirá a más empresas y en menos tiempo.

La CSRD, la Taxonomía, los objetivos SBTi, las normas ISO… todo avanza hacia un modelo en el que el ESG forma parte del núcleo del negocio.

Esperar a que sea obligatorio es una mala estrategia. Porque cuando lo sea, ya llegarás tarde.

Qué beneficios tiene anticiparse al fin del periodo IFRS

El principal beneficio es el control. Tener tu información ESG organizada, verificada y disponible te permite cumplir sin improvisar y responder con rapidez a cualquier requerimiento.

Además, te posiciona mejor en el mercado. Clientes, proveedores, inversores y socios ya exigen esta información en sus procesos comerciales.

Si la tienes lista, ganas tiempo, credibilidad y oportunidades que otros pierden.

Cómo ayuda Dcycle a gestionar la transición a este nuevo escenario

Dcycle es una solución ESG diseñada para centralizar todos tus datos en un solo lugar. Sin líos, sin procesos manuales y sin depender de terceros para cada informe.

Recopilamos y estructuramos tu información ESG y la adaptamos automáticamente al caso de uso que necesites: CSRD, EINF, Taxonomía, SBTi, ISO o cualquier otro marco.

No somos consultores ni auditores. Somos una solución para empresas que quieren dejar de perder tiempo con datos mal gestionados y empezar a usar la sostenibilidad como ventaja de negocio.

Porque eso es lo que es. Y cada vez lo será más.

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