Tu empresa ya genera muchos de los datos que GRI y ESRS necesitan: energía, agua, residuos, emisiones, plantilla, proveedores y evidencias. El coste aparece cuando cada marco se gestiona como un proyecto separado y los equipos vuelven a recopilar, conciliar y validar la misma información.
La pregunta GRI vs ESRS no consiste en elegir un ganador. Para una empresa española, la cuestión es cómo estructurar una base común que sirva para controlar costes, tomar decisiones operativas, preparar divulgaciones GRI y generar las salidas regulatorias que exige CSRD.
Esto es especialmente importante en España. Muchas compañías llevan años trabajando con el Estado de Información No Financiera (EINF) y ahora tienen que entender cómo encajan GRI, CSRD y los ESRS dentro de una misma arquitectura de datos.
Además, el marco europeo ha cambiado de forma importante durante 2026. La Comisión adoptó los ESRS revisados el 3 de julio de 2026, con más de un 60% menos de datapoints obligatorios. Los nuevos estándares todavía deben completar el periodo de escrutinio y publicarse en el Diario Oficial antes de adquirir eficacia jurídica.
Esta guía explica qué diferencia a GRI de ESRS, dónde se solapan y cómo reutilizar los mismos datos sin construir otro proceso de Excel para cada estándar.
Qué es GRI
Los GRI Standards son estándares globales que permiten a una organización comunicar sus impactos sobre la economía, el medioambiente y las personas.
El punto de partida es la materialidad de impacto. GRI considera materiales aquellos temas que representan los impactos más significativos de la organización sobre la economía, el medioambiente y las personas, incluidos los derechos humanos.
Una empresa puede utilizar los Estándares Universales junto con estándares sectoriales y temáticos aplicables a sus impactos.
Esto permite estructurar información sobre áreas como energía, emisiones, agua, residuos, empleo o cadena de suministro.
Por qué utilizan GRI las empresas
GRI resulta especialmente útil para organizaciones que quieren mantener un estándar de divulgación global.
Una multinacional española puede utilizar GRI para comunicar sus impactos a nivel de grupo, incluso cuando parte de sus operaciones no esté sometida a CSRD.
GRI también puede facilitar la respuesta a clientes, inversores y otros grupos que solicitan información comparable sobre impactos.
Pero utilizar GRI no significa cumplir automáticamente con CSRD.
Qué son los ESRS
Los European Sustainability Reporting Standards (ESRS) son los estándares utilizados para preparar la información de sostenibilidad exigida por CSRD.
A diferencia de GRI, forman parte de un régimen regulatorio europeo.
Los ESRS utilizan doble materialidad. Esto significa analizar tanto los impactos de la empresa sobre las personas y el medioambiente como los riesgos y oportunidades que pueden tener efectos financieros sobre la compañía.
Los estándares cubren temas ambientales, sociales y de gobernanza.
Para una empresa dentro del alcance de CSRD, ESRS no es una alternativa a GRI. Es el marco que debe utilizar para preparar el estado de sostenibilidad requerido por la normativa.
Qué está pasando con CSRD en España en 2026
Este punto es importante antes de comparar los dos estándares.
La reforma europea aprobada en febrero de 2026 redujo considerablemente el alcance de CSRD. Para ejercicios que comiencen a partir del 1 de enero de 2027, el régimen general se concentra en empresas que superen simultáneamente:
1.000 empleados de media durante el ejercicio.
450 millones de euros de facturación neta.
Los mismos criterios se aplican a grupos sobre una base consolidada.
Eso significa que muchas empresas que anteriormente esperaban entrar dentro de CSRD han quedado fuera del nuevo alcance.
Sin embargo, España mantiene una situación particular. A 7 de agosto de 2026, la Comisión Europea seguía indicando que España no había comunicado medidas de transposición completa de CSRD.
Por eso, muchas empresas españolas gestionan actualmente una transición entre procesos existentes de EINF y el nuevo marco europeo.
Si tu empresa trabaja con ambos, puedes consultar también nuestra guía sobre las diferencias entre EINF y CSRD.
GRI vs ESRS: cinco diferencias principales
| Dimensión | GRI | ESRS |
|---|---|---|
| Estatus | Estándar global de uso voluntario | Marco regulatorio para empresas en CSRD |
| Materialidad | Materialidad de impacto | Doble materialidad |
| Estructura | Estándares universales, sectoriales y temáticos | Estándares generales y temáticos europeos |
| Uso principal | Comunicación global de impactos | Estado de sostenibilidad exigido por CSRD |
| Assurance | No viene impuesta por GRI | Limited assurance para CSRD |
1. GRI parte del impacto; ESRS añade la perspectiva financiera
Esta es probablemente la diferencia conceptual más importante.
GRI identifica los temas materiales a partir de los impactos más significativos de la empresa sobre la economía, el medioambiente y las personas.
ESRS incorpora esa perspectiva, pero añade la materialidad financiera.
Una cuestión puede ser material porque la empresa genera un impacto importante o porque genera un riesgo u oportunidad financiera relevante. También puede cumplir ambos criterios.
Por eso una evaluación GRI previa puede aportar información útil para CSRD, pero no sustituye automáticamente una evaluación de doble materialidad.
2. ESRS es obligatorio cuando CSRD te aplica
GRI puede utilizarse voluntariamente en cualquier mercado.
ESRS está vinculado a la obligación legal de CSRD para las empresas que estén dentro de su alcance.
Por eso, una empresa española obligada por CSRD no puede decidir utilizar GRI en lugar de ESRS.
Puede utilizar ambos, pero ESRS debe cubrir la obligación regulatoria correspondiente.
3. La estructura de las divulgaciones es diferente
Los dos marcos pueden solicitar datos similares, pero no siempre los organizan de la misma forma.
Un consumo energético puede aparecer en GRI y ESRS. Lo mismo sucede con emisiones, agua, residuos o información sobre plantilla.
El dato físico puede ser idéntico.
Lo que cambia es el contexto, la definición, el cálculo requerido y el lugar donde debe aparecer.
Esta diferencia es precisamente la razón por la que conviene estructurar el dato independientemente del framework.
4. CSRD incorpora assurance obligatorio
Las empresas sujetas a CSRD deben someter su información de sostenibilidad a limited assurance.
La reforma europea de 2026 eliminó la transición que anteriormente se contemplaba hacia reasonable assurance. La Comisión deberá adoptar estándares europeos de limited assurance antes del 1 de julio de 2027.
Esto hace que la trazabilidad sea especialmente importante.
No basta con conocer el número final. El equipo debe poder explicar de dónde salió, qué fuente se utilizó y qué transformaciones se realizaron.
5. GRI tiene alcance global; ESRS responde al marco europeo
GRI está diseñado para poder utilizarse en organizaciones de cualquier mercado.
ESRS responde directamente al régimen europeo de CSRD.
Para una multinacional española, esto puede significar utilizar GRI como estructura global y ESRS para las entidades o grupos sujetos a CSRD.
La clave es evitar que cada marco cree su propia base de datos.
¿GRI y ESRS son compatibles?
Sí, existe un grado elevado de interoperabilidad.
GRI y EFRAG publicaron conjuntamente un GRI–ESRS Interoperability Index que relaciona requisitos de GRI con datapoints ESRS. Su objetivo es facilitar la transición y evitar que las empresas tengan que duplicar información innecesariamente.
GRI publicó además un mapeo de datapoints ESRS–GRI actualizado en abril de 2025.
Sin embargo, hay una consideración importante en 2026.
Estos materiales se prepararon utilizando la versión anterior de los ESRS. La Comisión adoptó los ESRS revisados el 3 de julio de 2026 y EFRAG todavía está actualizando parte de la documentación técnica asociada. A finales de julio, EFRAG indicaba que todavía no estaban disponibles las nuevas Implementation Guidance para los estándares revisados.
Por tanto, una empresa puede utilizar los mapas GRI–ESRS existentes como punto de partida, pero debería validar cada correspondencia contra la versión revisada de ESRS.
Dónde se solapan GRI y ESRS
Hay muchas áreas donde una única fuente de datos puede alimentar ambos marcos.
Clima, energía y emisiones
Datos de consumo eléctrico, combustibles, flota y emisiones pueden alimentar tanto divulgaciones GRI como ESRS E1.
No tiene sentido calcular el consumo energético de la empresa dos veces simplemente porque existen dos outputs diferentes.
Agua
Consumos, captaciones y otras métricas operativas pueden utilizarse para los requerimientos correspondientes de GRI y ESRS E3.
El dato debe mantenerse con la misma fuente, periodo y unidad.
Residuos y materiales
Información sobre materiales, generación de residuos y tratamiento puede reutilizarse entre los estándares aplicables.
Aquí el trabajo debería consistir en adaptar el mapeo, no en volver a pedir la información a operaciones.
Plantilla
Datos de empleados, condiciones laborales y otras métricas sociales pueden alimentar tanto estándares GRI como ESRS S1 cuando sean aplicables.
Una integración con los sistemas de RRHH reduce las reconciliaciones manuales.
Conducta empresarial
GRI y ESRS también tienen áreas comunes relacionadas con anticorrupción y conducta empresarial.
De nuevo, interoperabilidad no significa equivalencia exacta.
Significa que parte de la evidencia y de los datos base puede reutilizarse.
Para una empresa española, ¿conviene utilizar GRI, ESRS o ambos?
Si tu empresa entra dentro de CSRD
ESRS debe guiar la arquitectura regulatoria.
Eso no significa abandonar GRI.
Si el grupo publica información global siguiendo GRI, puedes mantener ese output utilizando muchos de los mismos datos que alimentan ESRS.
El objetivo debería ser un dato, varios usos.
Si has quedado fuera del nuevo alcance de CSRD
No necesitas construir una infraestructura ESRS completa únicamente por si algún día vuelves a entrar.
Pero tampoco conviene eliminar los datos que ya has estructurado.
Clientes grandes, bancos, inversores y matrices pueden seguir solicitando información sobre emisiones, energía, agua o cadena de valor.
Mantener esos datos organizados facilita responder sin volver a empezar.
Si tu empresa utiliza EINF y GRI
Este es un escenario habitual en España.
En ese caso, el paso más útil no es crear una tercera base específica para ESRS.
Es identificar qué información ya existe en EINF y GRI, qué puede reutilizarse y cuáles son las brechas que realmente introduce CSRD.
Cinco pasos para alinear GRI y ESRS
Paso 1. Revisa si CSRD realmente te aplica
Antes de empezar un proyecto de adaptación, comprueba el nuevo alcance.
Con la reforma de 2026, muchas empresas que estaban preparando CSRD bajo los límites anteriores han quedado fuera.
Esto cambia la prioridad del proyecto, pero no necesariamente el valor de los datos que ya tienes.
Paso 2. Parte de la doble materialidad cuando ESRS sea obligatorio
Si tu empresa está en CSRD, la doble materialidad debe determinar qué temas ESRS necesitan atención.
Una evaluación GRI previa puede aportar una base útil porque ya identifica impactos significativos.
Después debes añadir la perspectiva financiera que exige ESRS.
Puedes consultar nuestra guía sobre doble materialidad en CSRD.
Paso 3. Mapea los datos existentes
No empieces haciendo una lista nueva de información que necesitas.
Empieza identificando lo que ya existe.
Por ejemplo:
Consumo energético desde facturas.
Combustible de flota.
Datos de viajes.
Residuos.
Información de proveedores.
Datos de plantilla.
Evidencias y documentos asociados.
Después relaciona cada dato con los requisitos GRI y ESRS que corresponda.
Paso 4. Mantén una única metodología de cálculo
Uno de los mayores riesgos de gestionar marcos por separado es acabar con dos cifras diferentes para la misma métrica.
Los límites organizativos, periodos, factores de emisión, unidades y reglas de cálculo deben mantenerse centralizados.
El framework consume el resultado.
No debería crear su propia versión del dato.
Paso 5. Vincula las evidencias al dato, no al informe
Una factura eléctrica no debería guardarse únicamente dentro de una carpeta denominada “GRI 2026”.
Es evidencia de un consumo energético.
Ese consumo puede terminar en GRI, ESRS, un cálculo de huella o un análisis de costes.
Vincular la evidencia al dato permite reutilizarla y facilita las revisiones.
Cinco errores al gestionar GRI y ESRS
Error 1. Pensar que un informe GRI equivale a cumplir CSRD
No es así.
El alto grado de interoperabilidad reduce trabajo, pero CSRD incorpora requisitos propios como doble materialidad y assurance.
Qué hacer: utiliza GRI como fuente de información existente y realiza después el análisis de brechas ESRS.
Error 2. Crear dos hojas de cálculo
Una para GRI y otra para ESRS parece sencillo al principio.
El problema aparece cuando la cifra de emisiones cambia en una y no en la otra.
Qué hacer: mantén un único dato validado y dos mapeos.
Error 3. Diseñar los datos alrededor del informe
Cuando cada columna existe únicamente porque un estándar la solicita, cualquier cambio regulatorio obliga a rehacer el modelo.
Los ESRS revisados de 2026 son un buen ejemplo.
La Comisión redujo más de un 60% los datapoints obligatorios y más de un 70% del total.
Qué hacer: estructura compras, consumos, proveedores, emisiones, agua y residuos como datos operativos. Después decide qué output necesita cada marco.
Error 4. Tratar la interoperabilidad como equivalencia
Que GRI y ESRS tengan requisitos similares no significa que cualquier divulgación pueda copiarse directamente.
Los criterios de materialidad, definiciones y contexto pueden cambiar.
Qué hacer: utiliza las tablas de interoperabilidad como guía y valida los requisitos aplicables.
Error 5. Esperar al cierre para reconciliar la información
Si los equipos descubren diferencias entre GRI y ESRS cuando el ejercicio ya ha terminado, corregirlas requiere volver a buscar documentos y responsables.
Qué hacer: valida los datos durante el año y conserva su historial.
De GRI y EINF a una base de datos preparada para CSRD
Para muchas empresas españolas, el verdadero problema no es que existan demasiados estándares.
El problema es tener un proceso diferente para cada uno.
Primero EINF. Después GRI. Después CSRD. Después un cuestionario de un cliente o una solicitud de un banco.
Si cada necesidad vuelve a iniciar la recopilación, el coste crece aunque el número de datapoints de ESRS disminuya.
Una arquitectura más eficiente empieza por los datos físicos que ya genera el negocio.
El consumo de electricidad puede servir para analizar costes y calcular emisiones. Los datos de compras pueden alimentar Scope 3 y análisis de proveedores. Los residuos pueden utilizarse para encontrar ineficiencias y preparar obligaciones ambientales.
GRI y ESRS pasan a ser outputs de la misma base, no proyectos independientes.
De GRI y EINF a una lógica multimarco
Para muchas empresas españolas, el reto no es empezar a recopilar información desde cero. Ya existen datos procedentes de EINF, informes GRI, sistemas financieros, RRHH, compras y operaciones.
El problema aparece cuando cada estándar crea su propia versión de esos datos. Las emisiones se recalculan para un informe, los consumos se vuelven a validar para otro y las evidencias terminan repartidas entre carpetas diferentes.
Alinear GRI y ESRS permite cambiar esa lógica. En lugar de organizar la información alrededor de cada informe, la empresa puede mantener métricas comunes y después relacionarlas con los requisitos correspondientes de cada estándar.
Eso también facilita incorporar futuros cambios. Si una divulgación ESRS cambia, no es necesario reconstruir el dato de origen. Se revisa la relación con el requisito y se mantiene la información que ya ha sido validada.
Cómo ayuda Dcycle a coordinar GRI y ESRS
Dcycle permite trabajar con GRI y ESRS desde una estructura común de datos ambientales, en lugar de mantener procesos independientes para cada marco.
Por ejemplo, un mismo dato de consumo eléctrico puede conservar su fuente, periodo, unidad y evidencia y después utilizarse donde corresponda en GRI o ESRS. Lo mismo ocurre con emisiones, agua, residuos y datos de proveedores.
Esto ayuda a evitar diferencias entre cifras que deberían coincidir y facilita identificar qué información ya está disponible y dónde existen brechas reales para CSRD.
También permite mantener un historial de las fuentes y modificaciones realizadas. Esto resulta especialmente útil cuando los equipos financieros, responsables de CSRD y revisores necesitan comprobar cómo se ha obtenido una métrica.
Si tu empresa está trabajando con ambos estándares, puedes consultar nuestro software para CSRD, la guía sobre doble materialidad en CSRD y los frameworks disponibles.
Conclusión
GRI y ESRS tienen diferencias importantes, pero gestionarlos como dos proyectos completamente separados crea más trabajo del necesario.
Para una empresa española que ya utiliza GRI o ha trabajado con EINF, el mejor punto de partida es revisar qué información ya existe. Después puede identificar qué datos son reutilizables y qué requisitos adicionales introduce ESRS.
La interoperabilidad no significa copiar un informe GRI dentro de una plantilla ESRS. Significa evitar que una misma métrica se calcule, valide y documente varias veces.
Con los ESRS revisados en 2026, esta forma de trabajar cobra todavía más sentido. Los requisitos pueden cambiar, pero las empresas seguirán necesitando datos fiables sobre energía, emisiones, agua, residuos, plantilla y cadena de valor.
Si quieres ver cómo organizar GRI y ESRS sobre una misma base de información, puedes solicitar una demo.